Youtube, con diez millones de usuarios, ofrece la principal colección de vídeos en la red ÀlexBarnet.
En apenas un año, Youtube. com se ha confirmado como el referente en la red en la exhibición de vídeos, un escenario clave para un público joven que cada vez pasa menos tiempo ante el televisor y más en internet. Ahí es donde el personal busca clips como Opá, yo viazé un corrá,de Koala. La clave de su secreto está en lo fácil que resulta ver los clips y colocar allí los que uno quiere enseñar. Youtube tiene actualmente 10 millones de usuarios que cada día realizan 35 millones de descargas y aportan 30.000 nuevos vídeos.
Sus fundadores son Chad Hurley (29 años) y Steve Chen (27). Y detrás está Sequoia, la misma compañía de capital riesgo que en su día apostó por Google y Yahoo y que aquí ha invertido, por ahora, 11,5 millones de dólares para lanzar una firma que aunque sólo tiene una veintena de empleados ha conseguido una gran presencia en la red. Hace unos días, Oren Katzeff, representante de Yahoo en la Digital Conference que se celebraba en Hollywood, fue preguntado por la empresa que mejor rentabilizaba el boom de la banda ancha.
Su respuesta: “Youtube es el sitio en el que mi hermana pequeña pasa muchas horas”.
Esta es, ahora mismo, la compañía de internet en la que todos tienen puestos los ojos. Y su éxito está ligado a la proliferación de conexiones de banda ancha, que permiten descargas rápidas de vídeo, pero existen más ingredientes. Un buen detalle tecnológico es que Youtube convierte los vídeos a Flash, una tecnología que emplea menos ancho de banda y que facilita el visionado para los usuarios, sin necesidad de los típicos reproductores multimedia. Colocar un vídeo en su web es fácil y automático, algo que ha animado a empresas, publicistas y usuarios. Más detalles: todos sus contenidos son gratuitos. Yno tiene publicidad (de momento), con lo que el visionado de los clips no implica tragarse ningún anuncio.
El resultado es que Youtube supera en audiencia a sistemas similares que llevan años funcionando, como iFilm o Atom Films, y tiene el triple de tráfico que los servicios de vídeo de Google y Yahoo. “Hemos creado una comunidad en torno al vídeo. Facilitamos un escenario en el que todos pueden participar y ser vistos”, dice Chad Hurley, uno de sus fundadores.
¿Qué ven los usuarios a través de Youtube? Gran parte del material son imágenes desenfadadas. Además de Koala (su clip ha sido visualizado dos millones de veces) están éxitos como el anuncio en el que Ronaldinho chuta varias veces seguidas a los postes de una portería. O, siguiendo con ejemplo de aquí, esa parodia de cursilada prematrimonial llamada Yo quiero a Laura que esta semana han mostrado varias televisiones españolas.
Un listado histórico de temas populares en EE. UU. incluiría un clip de Saturday Night Live en el que la actriz Natalie Portman interpretaba un irónico rap con vocabulario grueso, que fue retirado por el copyright televisivo; el caso del Star Wars Kid, un adolescente haciendo de Jedi que acabó en el psiquiatra; y lanzamientos como el trailer de Scary Movie 4, visto 250.000 veces en las primeras 24 horas. Hay grabaciones domésticas de todo tipo, muchas gansadas y también algunas propuestas serias. El usuario, en cualquier caso, puede orientarse mediante un buscador y unos listados por temas y con valoraciones sobre los vídeos.
Las estadísticas indican que las piezas más vistas duran entre 30 segundos y dos minutos y medio. Los usuarios son mayoritariamente jóvenes y dedican una media diaria de 14 minutos a ver imágenes en esta web. Pero pese al éxito, existen interrogantes sobre el futuro. Youtube, hasta ahora, no tiene ingresos, pero como no vivirá eternamente de las inversiones lo lógico es que acabe acogiendo algún tipo de publicidad. Hay que recordar que la compañía costea el enorme consumo de banda ancha que necesita para mostrar sus vídeos y que, según ella, es equiparable a colocar diariamente en la red dos videoclubs Blockbuster enteros.
Es previsible que Youtube incluya, en el futuro, anuncios. Presumiblemente cortos y probablemente vinculados al tema del vídeo que esté viendo el usuario. Algo similar a los enlaces esponsorizados que muestra Google. Dato colateral para esta hipótesis: algunos expertos en publicidad on line hablan de los jóvenes usuarios actuales de la red con este genérico: “Atention Deficit Disorder Generation” (Generación con Desorden de Déficit de Atención). Si esto es así, la publicidad en un sitio como Youtube probablemente lo reflejará.
Los contenidos son un punto delicado para este gigante emergente de la red. No tanto por el frikismo de muchas imágenes, que son una prolongación de los vídeos domésticos de la tele, sino porque una videoteca tan grande y participativa despierta siempre recelos. Algunos, a través del copyright. En un momento en el que la grabación y edición digital de imágenes y sonidos es fácil y barata, proliferan las copias y montajes que utilizan contenidos ajenos. Las cadenas NBC y CBS, así como varios estudios de cine, ya han reclamado ante Youtube y la empresa ha explicado que vigila el asunto. Miramax y la MTV son dos productoras que han apostado por la plataforma para promocionar sus filmes, pero otras son cautas.
Otro aspecto problemático son las imágenes sexuales, muy vigiladas desde sus inicios por la compañía. Y los temas culturales o políticos que resulten polémicos o directamente inadecuados para unos usuarios repartidos por diferentes partes del mundo y sobre los que, de momento, no hay recomendaciones ni restricciones por edad. Las quejas de los usuarios o de sus padres serían malas para una propuesta que busca un éxito masivo. Y serían extremadamente contraproducentes para el mercado publicitario que espera acoger.
Fuente: lavanguardia.es